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Vida minimalista

Por Antonio G

Vamos a comenzar por lo esencial.

En Inteligencia Viajera ya hemos hablado antes en este blog sobre qué es el minimalismo y cómo ser minimalistapero si lo tuviera que resumir en una frase sería esta: Reducir tu vida a lo estrictamente esencial.

No solamente las cosas materiales, si no todas las cosas que ocupan un lugar en tu mente: tu trabajo, tus relaciones y hasta tus creencias religiosas.

Es un modo de vida consciente cuyo origen está en la psicología positiva de mano del psicólogo estadounidense Martin Seligman, que dice que el bienestar o la felicidad reside en cinco aspectos:

  • Emociones positivas: saber disfrutar de los pequeños placeres de la vida.
  • Trabajo: Y no solo a lo que te dedicas, si no también a tus aficiones, hobbies y en todo lo que empleas tu tiempo.
  • Servicio a los demás: sentir que contribuimos de alguna manera al bien común.
  • Relaciones: la felicidad depende en gran medida de las relaciones 
  • Objetivos y metas: no basar nuestra vida sólo en cosas materiales sino en realizar nuestros sueños y cumplir las ambiciones.

Ser minimalista no significa tener poco dinero, pasar hambre, tener una mentalidad de escasez o ser anticonsumista (en todo caso, establecer un consumo responsable y sostenible).

Adoptar una vida minimalista no implica eliminar tus caprichos, vivir con menos confort ni poseer menos cosas sin razón alguna o por el hecho de que está de moda.

Todo esto, son malas concepciones sobre el minimalismo o una mala propaganda.

Tampoco deberías confundir al minimalista con una persona que tiene pocas posesiones o poca ambición (en cualquier ámbito).

Una persona minimalista es la que tiene estrictamente lo que necesita, ni una cosa más, pero tampoco una cosa menos.

Minimalismo es reducir tu vida estrictamente a lo esencialCLIC PARA TUITEAR

La filosofía minimalista se puede aplicar a diferentes campos de tu vida, como ya has visto anteriormente.

Para mi, cogiendo la base de Seligman, tan solo hay 4:

  • Personal o Material
  • Profesional
  • Espiritual

Minimalismo personal o minimalismo material

Implica tus posesiones personales.

Desde la hipoteca de tu casa o la letra del coche, pasando por el dinero que tienes en el banco, hasta tus calcetines o cualquier prenda de tu ropa interior.

El ser humano por su propia naturaleza es acumulativo y tiende a guardar antes de tirar. Simplemente por el hecho del “quién sabe” o el “por si acaso”.

Seguramente tú, o alguno de tus familiares o amigos, tengan una televisión antigua, un móvil que no funciona o decenas de prenda de ropa olvidadas en el armario o en el trastero.

En este caso, llevar una vida minimalista consistiría en:

  • Deshacerte de todos los libros que has leído y se van a pudrir en tu estantería. Para esto, un Kindle es fundamental.
  • Regalar tu ropa que no te has puesto desde hace 6 meses, un año o incluso mucho más tiempo. El Proyecto 333de Valentina puede echarte un cable a modo de reto.
  • Alquilar (coche o casa) antes de comprar y que se convierta en un agujero negro en tu vida chupándote toda la energía.
  • Tirar (o reparar y regalar) los aparatos electrónicos que no funcionan. Sin excepción.
  • Un largo etcétera.

Sobre este minimalismo es del que voy a hablarte con mi propia experiencia, más adelante.

Recuerda que lo que posees te posee.

Minimalismo sentimental

Implica tus relaciones personales.

Si, estas ocupan espacio en tu mente, de hecho, puede que sea uno de los más importantes.

Suena duro, pero estoy seguro que tienes amigos y familiares que te sobran.

Rodearme tan solo de personas positivas ha supuesto un antes y un después en mi vida.

Hay conversaciones que son una pérdida de tiempo y personas que te chupan la energía por segundos.

Sin embargo, sigues manteniendo estas relaciones por pura inercia, sin pensarlo ni un minuto o porque no te atreves a decir NO.

Es un proceso muy difícil pero en este caso, llevar una vida minimalista

Minimalismo profesional

Implica tu trabajo, tu método de sustento o de ganarte la vida.

Un pilar fundamental que te robará, como mínimo, un tercio de tu tiempo y te creará más del 50% de tus preocupaciones diarias a lo largo de tu vida.

Si para realizar tu profesión necesitas acarrear con decenas de herramientas o exige mucha fuerza física, es probable que en unos años esto lo haga un ordenador, una máquina o un robot. Más rápido y mejor que tú.

Si no te gusta tu trabajo, terminarás deprimido, sin energía alguna para poner lo que sabes al servicio de los demás, o en el mejor de los casos, triste y apático.

Si necesitas hacer muchas cosas para ganar dinero, tienes diferentes trabajos o empleas 50, 60 o incluso 80 horas en tu jornada laboral, tienes un problema.

En este caso, una vida minimalista consistiría en:

  • Realizar, encontrar o diseñar un trabajo que te haga feliz (híper básico).
  • Eliminar todos los objetos que no necesites en tu oficina o lugar de trabajo. Quédate con lo esencial (volviendo al primer tipo de minimalismo). En mi caso, he llegado hasta eliminar el ratón del portátil, ya no lo necesito.
  • Reducir tu jornada laboral al mínimo que te sea posible para ganar tiempo libre.
  • Vaciar tu bandeja de entrada de emails (para esto te recomiendo el reto email detox), eliminar los miles de documentos que no necesites en el escritorio de tu portátil y en tus discos duros.

Minimalismo espiritual o religioso

Implica tus creencias espirituales y los objetos entorno a ellas.

El ser humano, desde el principio de los tiempos, necesita ver o tener cosas que tengan un significado espiritual o religioso.

Véase esculturas, imágenes de santos, crucifijos, piedras energéticas, péndulos, colgantes y todo tipo de objetos diseñados para “creer”.

Da igual tu religión o que lo llames Dios, Universo o Naturaleza. Si tienes una consciencia espiritual seguro que tienes un objeto que te lleva a conectar con esa parte espiritual.

Pensar en un “Dios” externo a ti es una cosa más que cargas en tu mente. Por lo tanto, no solo acarreas herramientas, si no que también cargas con una presencia mental a la que crees que le debes algo.

En este caso, una vida minimalista consistiría en:

  • Ser consciente de que “Dios o como prefieras llamarlo” no es algo externo a ti, si no que está dentro de ti. Por lo tanto, tienes que eliminar la presencia externa de tu mente. Para ello, La meditación  es fundamental.
  • Deshacerte de todos los objetos religiosos. No los necesitas por la misma razón anterior, nada espiritual está exento de ti.

 

5 razones por las qué deberías comenzar con una vida minimalista

Ahora te voy a hablar sobre los beneficios concretos que tiene el estilo minimalista.

Con esto, no pretendo que hagas lo que yo ni que te conviertas en minimalista de la noche a la mañana.

Ni si quiera que compartas mi filosofía minimalista.

En todo caso, quiero darte una serie de herramientas y razones bien argumentadas para que tú crees tu propia definición de minimalismo.

Si tienes 1.000 objetos esenciales, me parece genial. Simplemente, sé coherente contigo mismo.

1. Espacio mental y foco

Imagínate que tu cerebro es un disco duro de 500Gb.

Ahora dime, ¿se te ha llegado a llenar un disco duro de esta capacidad?

Si la respuestas es afirmativa habrás comprobado que el ordenador comienza a ir más lento para realizar cualquier proceso, incluso al arrancar.

Aplica esta metáfora en tu vida.

Al liberarte de cosas tienes mucha más energía, harás las tareas mucho más rápido y mejorarás tu capacidad de concentración y atención.

Si necesitas foco en cualquier ámbito que se resiente, adoptar una vida minimalista te ayudará a ello.

¿Acaso no es más fácil elegir entre tres opciones que entre mil?

2. Libertad

Íntimamente relacionado con el espacio mental.

Ya hemos visto que todos los objetos físicos, tus pensamientos, tus relaciones, tu trabajo y hasta tus creencias ocupan un lugar en tu mente.

Todo esto son tus posesiones. Y seguramente has oído la frase “Lo que posees te posee”.

Por lo tanto, cuantas más elimines, menos atado te sentirás al tomar tus próximas decisiones.

Imagina que tu sueño es irte de vacaciones o a vivir durante tres meses a Tailandia. Si lo que te impide hacerlo es dejar tu casa vacía por tanto tiempo o el dinero que se come tu hipoteca, deberías deshacerte de ella.

El mismo ejemplo puede ponerse con tus relaciones. Si tu novia no quiere irse a Tailandia contigo si no que prefiere “algo más cerquita”, deberías pensar en tener a tu lado a una persona que también comparta tus ambiciones y locuras.

Igual con tu trabajo. Tu jefe no te da esos 3 meses que tú realmente quieres. Probablemente te compensará dejar este curro y centrarte en crear un colchón de dinero para aguantar esos tres meses y otros 6 o 7 mientras buscas o te creas un nuevo trabajo.

Así sucesivamente.

3. Novedad

Cuanto más cosas de tu vida borres, más espacio tendrás en tu disco duro para cosas nuevas.

Ya conoces la frase, renovarse o morir.

Si no eliminas lo viejo, difícilmente abras las puertas para algo nuevo.

Tan solo tienes que probarlo, y luego me lo cuentas.

4. Organizar el caos y Simplificar tu vida pesada

Cuanto más sencillo lo hagas (cualquier cosa) mejor te irá.

Las cosas complejas se escapan de control, también las “muchas cosas”.

Tan solo tienes que mirar a tu armario para ver el caos. O ir a tu habitación y contar todas las cosas (sí, una por una) para comprender lo mucho que acumulas y no necesitas.

Haz una prueba ahora mismo, cuenta las cosas de tu armario, luego haz lo mismo con los objetos de tu cuarto. Por último, ve más allá y haz una lista con todo lo que tienes en tu casa.

No te va a dejar indiferente.

Seguro que esta escena de la película “Up in the air” te invita a hacerlo:

“¿Cuánto pesan sus vidas? Imaginen por un segundo que están llevando una mochila. Quiero que sientan las correas, ¿las sienten?

Ahora quiero que la llenen con todas las cosas que tienen. Comiencen con las pequeñeces que llenan los estantes y cajones: chucherías, colecciones…

Sientan como aumenta el peso mientras van agregando. Ahora cosas más grandes: Ropa, electrodomésticos, su sofá, su cama… métanlo todo.

El coche y hasta la mismísima casa, ya sea un monoambiente o tenga dos dormitorios. Empújenlo todo dentro de esa mochila.

Bien, ahora intenten caminar.

¿Un poco difícil cierto? Esto es lo que hacemos todos los días. Nos ponemos tanto peso que ni siquiera podemos movernos. Y no te equivoques, moverse es vivir […]. Mientras más lentos nos movemos más rápido moriremos”.

Y tu vida, ¿cuánto pesa?

5. Ganar tiempo

Te dejo con un párrafo del siempre genial Séneca:

“No tenemos poco tiempo, sino que perdemos mucho.

Bastante larga es la vida que se nos da y en ella se pueden llevar a cabo grandes cosas, si toda ella se empleara bien; pero si se disipa en el lujo y en la negligencia, si no se gasta en nada bueno, cuando por fin nos aprieta la última necesidad, nos damos cuenta de que se ha ido una vida que ni siquiera habíamos entendido que estaba pasando.

Así es: no recibimos una vida corta, sino que somos nosotros los que la hacemos breve; ni somos pobres de vida, sino pródigos…. La vida es larga si sabes aprovecharla”.

No tenemos poco tiempo, sino que perdemos muchoCLIC PARA TUITEAR

Si pones foco, sabes en qué emplear tu tiempo y eres consciente de las cosas que ocupan tu mente, ganarás muchas horas.

 

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